La espera del Generador

 In Nadia Soso | Mi Blog

Seguimos hoy con los artículos sobre la espera de cada uno de los cuatro tipos, en esta ocasión comentaremos La espera del Generador.

Decir que el generador ha de esperar para responder es hablar directamente con su mente, es decirle: “No inicies, no inicies ¡NO INICIES!”

Pero, ¿qué significa no iniciar? No iniciar significa no ir por delante de la vida y también no intentar frenarla. Para poner un ejemplo gráfico, veamos al Generador como un bailarín.

Un bailarín comienza a bailar con la música que hace vibrar su cuerpo. La imagen de un bailarín moviéndose en el silencio previo con la intención de determinar cómo debe ser la música que acompañe sus movimientos no puede más que descolocarnos, darnos risa, un poco de pena y vergüenza ajena, por nombrar algunas reacciones posibles.  Sin embargo, así estamos.

Los generadores en su no ser, determinan cómo tienen que ser las cosas y para que así sean comienzan a bailar antes de que la música suene, desplegando sorprendentes e impactantes movimientos de, por ejemplo, breakdance… luego va y resulta que lo que tocaba en ese momento era una bachata. Burdo y burlesco, grotesco. Pero eso no es todo, ni siquiera lo que importa… Ante la evidencia de que por ahí no pasaba la cosa, la danza iniciada se ve frustrada.

 

 

El Centro Sacral –rojo, cuadrado y poderoso en el cuerpo gráfico de un Generador– es el centro que genera la vida, la reproduce. Y si pensamos por un momento y con atención en la vida, vemos que la vida es un fluir continuo. No es intermitente, aunque pulse; no se detiene, aunque haya quietud… (¡sólo se está concentrando!); no concluye, aunque finalice un ciclo, porque un nuevo comienzo es inherente a todos los finales. Si te fijas bien, no esperas realmente nunca, porque la vida siempre está ahí, sucediendo en todos los momentos y cuando te das cuenta de esto, es tu oportunidad para conectar con tu respuesta.

 

¿Y qué es la respuesta?

Técnicamente la respuesta sacral es la disponibilidad o no de energía para dedicarte a hacer algo, a construir algo, para relacionarte. Y si en la lógica del discurso, volvemos a que el Sacral regenera la vida, está claro que su mecánica indefectiblemente responderá a aquello que potencie tu vida y que tenga que ver contigo, que sea correcto para ti, incluso si se trata de tu muerte.

La protección del Generador es responsabilidad del Sacral, porque allí es donde reside su poder, un poder que se genera en respuesta. La protección es responsabilidad del Sacral. ¿Repito? Sí, repito. La protección es responsabilidad del Sacral y dejo ya de repetir, deseando que el eco siga resonando en tu mente. El aura del generador es envolvente, atrae hacia sí aquello que vibra con la frecuencia generada, pasa a través, se regenera y fluye en la danza de la vida. Iniciar es ir en contra de esa naturaleza, rompe la dinámica y ¡adiós protección y hasta la vista satisfacción!

Si eres un generador, aprende a esperar porque esperar es vivir; es dejar que la vida te empape de su frecuencia y eso es plenitud, eso es satisfacción.

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